¡Qué viva Cristo Rey!

Ya no aguanto la chingada pierna. Llevo atorado en este hoyo más de dos días apenas tragando tortillas sin poder hacerles pelea a esos cabrones. Más que la pierna me duele el orgullo de no poder tirarles una bala en medio de la cabeza. De repente Hilario se da sus vueltas y me trae noticias, […]

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