Fragmentos: Amuleto

Recopilación de fragmentos del libro “Amuleto” de Roberto Bolaño.

“Estiremos el tiempo como la piel de una mujer desvanecida en el quirófano de un cirujano plástico”

“Tal vez fue la locura la que me impulsó a viajar. Puede que fuera la locura. Yo decía que había sido la cultura. Claro que la cultura a veces es la locura, o comprende la locura. Tal vez fue el desamor el que me impulsó a viajar. Tal vez fue un amor excesivo y desbordante. Tal vez fue la locura.”

“Auxilio, deja esos papeles tranquilos, mujer, que el polvo siempre se ha avenido con la literatura […] me imaginaba los libros quietos en las estanterías y me imaginaba el polvo del mundo que iba entrando en las bibliotecas, lentamente, perseverantemente, imparable, y entonces comprendía que los libros eran presa fácil del polvo…”

“Una corre peligros. Esa es la pura verdad.  Una corre riesgos y es juguete del destino hasta en los sitios más inverosímiles.”

“Pedro no se reía, Pedrito Garfias, qué melancólico, él no se reía, él me miraba con sus ojos como de lago al atardecer, esos lagos que están en medio del monte y que nadie visita, esos lagos tristísimos y apacibles, tan apacibles que no parecen de este mundo…”

“La noche oscura del alma avanza por las calles oscuras del DF barriéndolo todo. Ya apenas se escuchan canciones, aquí, en donde antes todo era una canción. La nube de polvo lo pulveriza todo. Primero a los poetas, luego los amores, y luego, cuando parece que está saciada y que se pierde, la nube vuelve y se instala en lo más alto de tu ciudad o de tu mente y te dice con gestos misteriosos que no piensa moverse.”

“…era como si la realidad te dijera al oído: aún soy capaz de grandes cosas, aún soy capaz de sorprenderte a ti, sonsa, y a todos, aún soy capaz de mover el cielo y la tierra por amor.”

“…me quedaba por un instante sola con esas palabras entorpecidas por el brillo y la tristeza de la juventud, me quedaba por un instante sola con esos trozos de espejo trizados, y me miraba o mejor dicho me buscaba en el azogue de esa baratura, ¡y me encontraba!…”

“Yo creo, y permítaseme este inciso, que la vida está cargada de cosas enigmáticas, pequeños acontecimientos que sólo están esperando el contacto epidérmico, nuestra mirada, para desencadenarse en una serie de hechos causales que luego, vistos a través del prisma del tiempo, no pueden sino producirnos asombro o espanto.”

“…mientas esperaba, digo, se produjo un silencio especial, un silencio que ni los diccionarios musicales ni los diccionarios filosóficos registran, como si el tiempo se fracturara y corriera en varias direcciones a la vez, un tiempo puro, ni verbal, ni compuesto de gestos o acciones…”

“El amor es así, amiguitos, lo digo yo, que fuí la madre de todos los poetas. El amor es así, el argot es así, las calles son así, los sonetos son así, el cielo de las cinco de la mañana es así. La amistad, en cambio, no es así. En la amistad uno nunca está solo.”

“En casos así es como si una se tirara con los ojos cerrados a una piscina de fuego y luego abriera los ojos. Yo me tiré. Yo abrí los ojos. Y lo que ví no tenía nada de terrible.[…] Para entonces yo ya estaba en el primer psio y a través de una nube de desinfectante y luz mortecina se desnudó ante mis ojos un pasillo que estaba desnudo desde los primeros días de la Creación…”

“…recuerdo el aire de la acera del hotel y del interior del taxi como compuesto de cactus, de toda la inabarcable variedad de cactus de este país, y recuerdo que yo dije cuesta respirar…”

“Era melancólico y tristón. Era estoico.”

“La cotidianidad es una transparencia inmóvil que dura sólo unos segundos.”

“Luego me desperté. Pensé: yo soy el recuerdo.”

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *